The Liquid Foods Blog

MexiFrutas, a leading mango pulp processor focused on global export markets, is one of JBT’s longest-standing customers in Mexico; a status which is no accident, according to MexiFrutas managing director Sergio Garcia. Since 2003, JBT has formed a key element in the ongoing MexiFrutas success story, providing solutions, equipment and support for the company during a period of sustained growth based on quality and a reputation for excellence.

MexiFrutas began life almost two decades ago with a small mango processing facility in the western, Pacific state of Nayarit. Fast forward 15 years and the company now boasts three processing sites – two in Nayarit and one in Chiapas – strategically placed to follow the annual Mexican mango season, starting in southern Mexico in Chiapas in late February, before moving north during the course of the year and finishing in early September.


“MexiFrutas is in a sense married to JBT,” he continues. “As a company, we don’t like to take any risks in terms of the delicate machinery for a mango line producing processed pulp and JBT is very trustworthy. In fact, we have virtually never had any problems with product contamination or machinery failures, which is testament to the fact that the systems are well made and have effective safeguards against microbiological threats.”

MexiFrutas, uno de los principales procesadores de pulpa de mango enfocado en los mercados mundiales de exportación, es uno de los clientes más antiguos de JBT en México, y haber alcanzado ese estatus no es ninguna coincidencia, según afirma el director general de MexiFrutas, Sergio García. Desde 2003, JBT ha jugado un papel fundamental en la continua historia de éxito de MexiFrutas, brindando a la empresa soluciones, equipos y apoyo durante un periodo de crecimiento sostenido que tiene como cimientos la calidad y una reputación de excelencia.

MexiFrutas nació hace casi dos décadas siendo una pequeña planta de procesamiento de mango localizada en el occidental estado del Pacífico, Nayarit. Quince años después, la empresa cuenta con tres plantas procesadoras—dos en Nayarit y una en Chiapas—cuya ubicación estratégica les permite seguir la temporada anual del mango mexicano, comenzando en el sur de México, en Chiapas, a finales de febrero, antes de trasladarse al norte durante los meses siguientes y concluir a comienzos de septiembre.

Aproximadamente un 95% de la producción de MexiFrutas se destina a los mercados internacionales, haciendo embarques a una variedad de destinos entre los que se encuentran Estados Unidos, Canadá, Europa, Centro y Sudamérica, Japón, Corea del Sur, e incluso lugares tan remotos como Australia. Solo una pequeña fracción se vende en el mercado nacional.

“MexiFrutas está de cierta manera casada con JBT”, prosigue. “Como empresa, no nos gusta arriesgarnos en cuestiones de la delicada maquinaria que se requiere para una línea de mango que produce pulpa procesada, y JBT es sumamente confiable. De hecho, prácticamente nunca hemos tenido problemas de contaminación de productos o fallas de la maquinaria, lo que demuestra que los sistemas están muy bien hechos y cuentan con medidas de protección efectivas en contra de amenazas microbiológicas”.